Media release about the IPC participation at the FAO Commission on Genetic Resources for Food and Agriculture

Comunicado de prensa sobre la participación de la CIP en la Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura de la FAO

Comunicado del 27 de febrero del 2019

El Grupo de trabajo de Biodiversidad Agrícola del Comité Internacional de Planificacion (CIP) por la Soberanía alimentaria

reunido en el marco de la 17a reunión de la Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura de la FAO y de la presentación del  informe Estado de la Biodiversidad para la Alimentación y la Agricultura en el Mundo

informa a los Pueblos Indígenas, Campesinos y Campesinas,  Pescadores , Pastoralistas, Sociedad Civil en general y la Comunidad Internacional

La biodiversidad para la alimentación y la agricultura está disminuyendo, y los gobiernos no están haciendo lo suficiente para invertir las tendencias negativas, según el nuevo informe de la FAO sobre el estado de la biodiversidad para la alimentación y la agricultura en el mundo. Esto no sorprende a las y los pequeños agricultores y pescadores del mundo, que están en primera línea del cambio climático trabajando para superar los efectos perjudiciales de la agricultura y de la pesca industrial.

El nuevo informe, acogido con beneplácito por las y los miembros del Grupo de trabajo sobre biodiversidad del Comité Internacional de Planificación para la Soberanía Alimentaria (CIP), detalla las formas en que la biodiversidad del mundo ha ido disminuyendo, y concluye que el mayor contribuyente a la pérdida de biodiversidad son los cambios en el uso y la gestión de la tierra y el agua debidos a la agricultura y pesca industrial, como la deforestación generalizada para dar paso a los monocultivos, cuyos cultivos en su mayoría sirven de alimentación para animales en sistemas de ganadería intensiva. Los elevados usos de plaguicidas y fertilizantes sintéticos y las prácticas de sobrecultivo, sobrepastoreo y sobrepesca han dado lugar a una disminución de la biodiversidad y contribuyen en gran medida al cambio climático, que en sí constituye un factor importante de la  pérdida de biodiversidad.

Uno pensaría que el informe no ha dejado a los gobiernos más remedio que actuar rápidamente para detener las pérdidas antes de que más especies de plantas y animales se extingan. Sin embargo, una semana con representantes de los gobiernos del mundo ha dejado a los miembros del CIP con pocas esperanzas de una reforma rápida por parte de muchos de los mayores contaminadores y exportadores de productos agrícolas del mundo.

Vivimos en una época dominada por la industria, en la que el derecho al beneficio no se cuestiona mientras que el derecho a la alimentación no está garantizado. La industria y los países desarrollados mostraron sus propios intereses repetidamente durante una semana de reuniones de la Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura, jugando y bloqueando los avances en los debates sobre la información de secuencias digitales (DSI, también conocida como “datos de secuencias genéticas” o “recursos genéticos desmaterializados”). La industria empuja a DSI para patentar las  plantas,  los animales y  los microorganismos utilizados para la producción de alimentos, al mismo tiempo que se niega a reconocer los derechos de  las y los agricultores y pescadores a pequeña escala, a acceder y utilizar  de manera libre los recursos genéticos que siempre han seleccionado y conservado. Mientras tanto, siguen concediendo patentes que restringen los derechos de los agricultores a las semillas y las razas de ganado, y sus técnicas de reproducción industrial y de modificación genética,  provocan una reducción cada vez mayor de  la diversidad genética para la alimentación y la agricultura.

Mientras que el informe de la FAO y la documentación complementaria de la Comisión explican muy claramente la devastación causada por los sistemas agrícolas intensivos, existe un enfoque de hechos consumados sobre el aumento de la acuicultura -la piscicultura- que imita muchas de las peores prácticas de su homólogo terrestre. Frente a la peligrosas amenazas a la salud de los océanos y de las aguas interiores del mundo, necesitamos la visión y la capacidad de anticipación que faltaban cuando los defensores de la Revolución Verde nos condujeron a la crisis actual creada por la industrialización de la agricultura.

Aunque la FAO y sus comités entiendan claramente y puedan articular los problemas y los caminos a seguir, muchos gobiernos de países desarrollados como Estados Unidos y Canadá se resisten al cambio. Subvencionan las actividades destructivas de la agricultura industrial y crean marcos propicios para la industria, al tiempo que restringen las actividades de la agricultura a pequeña escala y de la pesca artesanal.

Los miembros del Grupo de trabajo sobre biodiversidad del CIP hacen un llamamiento a todos los gobiernos para cambiar las políticas y promover la agroecología campesina, la pesca artesanal y los derechos de las agricultoras, los agricultores, las pescadoras, los pescadores y los pueblos indígenas.

Para más información, puede ponerse en contacto con nosotros:

  • Guy Kastler – ECVC (semillas, DSI y microorganismos): guy.kastler@wanadoo.fr
  • Tammi Jonas – AFSA (ganaderia): president@afsa.org.au
  • Antonio González – MAELA (acceso y distribución de beneficios): atunkuljay@gmail.com
  • Yassine Skandrani – WFF (recursos genéticos marinos): skandraniyassine@yahoo.fr

Los miembros del Grupo de Trabajo sobre Biodiversidad Agrícola del CIP, que participaron en la CRGAA17, son las signatarias del comunicado de prensa.

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