Mensaje del CIP a nuestras comunidades víctimas de la crisis de Covid

Durante este tiempo de pérdidas irreparables, es con gran dolor que, como compañeras y compañeros del CIP, les hacemos llegar estas palabras. Estamos presentes y junto a ustedes en estos momentos peligrosos, inciertos y complicados de la COVID-19.
Con la comprensión y el respeto que merecen el dolor de aquellas personas que han sufrido pérdidas, nos unimos en la despedida de las almas de nuestros seres queridos, familiares, amigos, vecinos y paisanos. Desde este momento, su espíritu nos acompañará allá donde estemos, en nuestros campos, bosques y zonas de pesca.

Desde el CIP les decimos: en este momento de incertidumbre nadie está solo. Ninguna lágrima derramada pasará desapercibida. Esta pandemia surgió de la codicia de una sociedad impulsada por el beneficio, el lucro individual y la mercantilización de los recursos. Como pueblo, estamos bajo presión. Como pueblo, debemos permanecer unidos para restaurar nuestra armonía con la naturaleza. Como pueblo, sobreviviremos.

Desde el CIP extendemos nuestro más cálido y sincero abrazo curativo a todas las personas, sin importar el color de su piel, religión, creencia o cultura. Estamos convencidos de que saldremos de esta situación con la certeza de que no estamos solos.

Dejemos que esta nueva unión también enriquezca el futuro.
Las compañeras y compañeros del CIP.